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15 de junio de 2011

Mi cigarrillo y yo!

Lo que alguna vez comenzó como en una bobada de rebeldía hacia mí misma un viernes en la noche, se me convirtió en una relación de casi seis años queme tiene esclavizada. Ésta es una pequeña confesión de cómo el cigarrillo ha llegado al punto de ser una extensión de mi cuerpo.



Cualquiera de mis amigos sabe que yo no desayuno. Que la arepa, con huevito y chocolatico ahora son reemplazados por una tasa de tinto enorme y por unos cuantos cigarrillos. No lo perdono! Lo primero que hago cuando abro los ojos es bajar a la cocina, servirme en un mug de esos gigantes un tasa de tinto recién hecho, subir a mi cuarto, prender un cigarrillo y revisar mis correos y redes sociales.

Antes no era así. Empecé a fumar tarde, cuando tenía 21 años y mis amigos ya habían pasado por esa época de probar lo que en la casa les prohibían. Yo, en cambio, lo hice delante de todo el mundo y sin pena o sentirme culpable. Recuerdo el día, o mejor dicho, la noche con exactitud: Era viernes y estábamos sentados en el parque tomando cerveza. Todos fumaban Green y de pronto me dieron ganas. Me fumé uno. Digo que fue la primera vez que me fumé un cigarrillo, porque en verdad era la primera vez que me fumaba un cigarrillo completo. Y claro, tuve que soportarme los comentarios de algunos de mis amigos diciéndome y regañándome que no lo hiciera. Pero venga, que yo ya era lo suficientemente grande para saber el daño que me iba a hacer y para querer meterle semejante veneno a mis pulmones. Además, era solo uno, con eso no me iba a dar cáncer.

Comencé por fumar de uno. Escondida en mi casa, porque vengo de una familia donde cualquier cosa que genere dependencia, salvo la cafeína, es rechazada, casi que abolida y satanizada… Primero era uno, después dos… hasta que, no recuerdo cómo, terminé comprando la media cajetilla de cigarrillos.

A diferencia de muchas personas, no lo hice por encajar, porque mis amigos me adoraban siendo no fumadora; tampoco por bajar de peso, porque aunque no me sentía 100% cómoda con mi cuerpo, siempre vi a mis gordas primas fumar y no lo asociaba con eso… Desde siempre me gustó el olor del cigarrillo, la manera como algunas personas lo manipulaban con sus dedos, incluso el humo me parecía que se veía hermoso saliendo de la varita de papel… y aún hoy sigo pensando lo mismo.

La relación con el cigarrillo llegó hasta el punto en el que hoy se encuentra, desde hace tres años. Si lo vamos a decir de una manera trágica y cruel, se me salió de las manos cuando estuve en una relación que me sacó canas y me volvió más ansiosa de lo que era. Y ahí si logré asociar el cigarrillo como método alterno de una dieta, cuando sin darme cuenta logré bajar más de lo que alguna vez pensé que bajaría.
El caso es que llegué a fumarme un poco más de una cajetilla y media al día, de no concebir pasar bueno un fin de semana en una finca si se acababan los cigarrillos, de pensar dos veces antes de entrar a un bar en donde no hay un espacio para los fumadores.

Escribo esto, primero porque estoy tratando de hacer rendir la cajetilla que compré esta mañana y que ya va en menos de la mitad y porque el tema surgió durante una conversación que tuvimos, precisamente en una finca con mi mejor amiga, unos amigos y yo.

Lo confieso: Fumar es casi lo mismo que tener novio. Y lo comprobé el día que dejé de fumar. Sí, qué creyeron? Que nunca lo había intentado? El día que dejé de fumar, ya me había dado cuenta de que por más perfumes que me aplicara, el olor a nicotina nunca se iba de mi ropa, que el olor a cigarrillo en mi pequeño cuarto se disipaba, solo si me iba de viaje… y cuando eran las 5 de la tarde y ya me había acabado un paquete. Ese fue el día en que dije: a partir de mañana dejo de fumar!
Mis papás, mis amigos, incluso personas ajenas a mi vida me apoyaron al 100% y trataron de animarme. Cosa que no necesitaba mucho, al contrario de muchos fumadores, en los primeros días. Estaba tan determinada, que no me molestaba que mis amigas me fumaran al lado.

Pero la cosa se puso tensa y complicada. Me volví agresiva, malhumorada, ansiosa. Todo era un problema, todo el mundo me exasperaba y no me aguantaba ni a mí misma. Y lo peor de todo, la peor pesadilla para cualquier mujer, me dediqué a comer. A las dos semanas me di cuenta que mis jeans ya no me entraban, que mi cara era un poquito más redonda y que mi estado anímico parecía el de una adolescente en plena crisis. Era mi peor versión de mí. Había cambiado un vicio por otro y en vez de sentirme mejor conmigo misma, me quería tirar por un balcón!

(Pausa para encender un cigarrillo)

Entonces me puse filosófica y entendí que lo peor de fumar es precisamente dejarlo. Los fines de semana ya no eran los mismos. La cerveza y el tinto no sabían igual.. y muchas veces me encontré rompiendo la etiqueta de la botella para tener algo que hacer con mis manos. Además, el cigarrillo te ofrece la oportunidad de volverte cómplice de quienes también fuman… La excusa de "vamos a fumarnos un cigarrillo" es buena para conocer a alguien y tener conversaciones largas y amenas, así no haya trago. Mientras tenga mis Marlboro, todo está bien y sobrevivo.
Es también una excusa perfecta para evadir cualquier momento o situaciones incomodas… "voy por un cigarrillo; es que voy a fumar y aquí no puedo"… Esperar sin cigarrillo no es lo mismo porque uno está entretenido y la paciencia se estira un poquito… Además, el cigarrillo postpolvo es ideal para uno no ser la mujer que busca el arrunche justo después del acto. Ay no! Movete que me quiero fumar un cigarrillo… y aunque no lo crean, es el mejor de todos los que uno se fuma en el día.
Dejar de fumar es como terminar con un mal novio de una relación eterna. Al principio uno está bien, no te hace falta, estás feliz. Incluso, te ves radiante, con los ojos brillantes, la piel mas sana, pero eventualmente irás decayendo y lo extrañas y te dan ganas de llamarlo, tal vez, de darle una probadita, pero solo una por los viejos tiempos… y aunque con el tiempo se te olvida y estás bien sin él.. donde hubo fuego… cigarrillos esperan.

Yo me dejé envolver nuevamente por su humo, pero advierto que lo hice por el bien de todos mía allegados. Entraba a la etapa de finales de la universidad y no podía seguir como iba. Aparte de histérica hinchada…!!! No, ni a bala! Sabía perfectamente que el cigarrillo no me adelgazaba, pero al menos no me hacía subir de peso. Y ya, para ese mes, había ganado 7 kilos y era el chiste de mi exnovio cuando me cantaba que estaba gordita pero que chup…. imagínense el resto de la canción!!! Era un tití, nadie me hablaba, todo era mal. Era una emo, sin minoras y canciones depresivas!!!! Así que justo cuando cumplí los 30 días sin nicotina en mi organismo decidí que no iba a vivir más así. Y le compré a Doña Nelly un Marlboro. Lo acompañé con el respetado tintico y mi alma volvió al cuerpo!!!! Claro, no faltaron los comentarios de quienes sabían que lo había dejado!!! Ahh! volviste a fumar? No fuiste capaz? El colmo!!! Vos sabes el daño que te estás haciendo?
Cómo si no lo supiera!!! Y vos sabes el daño que su ausencia me estaba haciendo? No lo saben, porque no fuman.

Y sí estoy consciente de que en ese mes, mi piel se veía hermosa, que mis ojos brillaban, que cuando subía las escaleras del metro no me fatigaba tanto, que no olía a nicotina… y que incluso, algunos de mi amigos habían demostrado un cierto respeto hacia mí que se evaporó en el momento en que me vieron otra vez fumar! Pero ese ser extraño y monstruoso, digno de una película adolescente estadounidense me había reemplazado y no quería ser esa persona…

Me sigo fumando lo mismo que antes de haberlo dejado, me gusta fumar y sé cuáles son las consecuencias… pero también sé que uno tiene el momento para parar del todo y ya me di cuenta que no es tan difícil. Dejar de fumar es fácil mientras tengas otro vicio (que no sea la comida) para cambiarlo. La primera semana es crítica y después ya ni falta hace… (como los novios)… pero la relación que se desarrolló durante todo el tiempo que llevo fumando es algo que dura para toda la vida por más que uno ya no fume (a diferencia de las relaciones con los hombres)
Te sigo contando?

10 de mayo de 2011

Cuando será que tendremos las güevas para hablar con claridad y mandar a la mierda las habladurías de la gente. Te sigo contando?

26 de abril de 2011

Soy invierno

Soy una risa estrepitosa y una sonrisa sin orillas, una a la que la luna advierte y una a la que atropella la brisa. Soy impetuosos episodios, lamentos desorbitados, recuerdos borrosos y la que soltando tempestades se va despacio. Soy unas botas negras y un cabello recogido, la detractora del tiempo y la de los minutos perdidos. Soy una imagen sobreexpuesta, unos pasos acelerados, soy un cigarrillo a medias y un tinto recargado. Soy una guitarra empolvada y un sueño amanecido; soy un paraguas húmedo y algunos hechos buscando el equilibrio. Soy un pedazo de muerto y un remate de vida, la que enviuda sentimientos y la que recicla poesía. Soy disparate de una noche y cordura extinta, la de desmandadas emociones, atravesadas reflexiones y la de intenciones malignas. Soy canción muda, insulto omitido, la que ausente está presente y exhibida no se mira. Soy un fragmento de escrito, una porción de lo digo, soy punto final y también puntos suspendidos. Te sigo contando?

23 de abril de 2011

?

Cuando uno se desahoga queda vacío. Y después del vacío qué más hay? Algunas preguntas, suposiciones, recuerdos vagos, las letras nubladas de una canción escuchada en la radio y quiero creer que la conciencia.

Luego de haber sacado todo, me quedé vacía y sin embargo, hoy me atropellaron las ganas de escribir. Tremendo choque. Entonces pienso en cosas absurdas, en los viajes de los amigos, en el sol que amaneció haciendo a pesar de esta temporada invernal. Fijo, por la tarde llueve. Pienso por 5 segundos en el lugar donde estará cierto personaje y veo la cara de mi mamá escuchando el concierto. En realidad, pienso para llenar el vacío que dejó el desahogo no sé si en la cabeza, en el alma o en el estómago (porque son casi las doce y no he desayunado) y para atiborrar las hojas en blanco que veo virtualmente en la pantalla.

Cuando uno lo saca todo, no quedan sino un montón de "debería" parados en hileras, uno después del otro, como esperando a que yo, en un impulso mediocre por cambiar la rutina del día, los transforme en cualquier otra palabra que remita al hecho de haber concretado una acción.

Debería sentarme a estudiar, pero no quiero. Debería salir a correr, pero ya está muy tarde para eso. Debería bañarme y organizar mi cuarto, pasarle la escoba al piso, el trapo a los muebles, pero eso sería como salir a correr. Debería dejar de tomar café negro y en serio, dejar de fumar, pero no hay otro vicio tan ameno como para reemplazarlo. Debería aprender a manejar, aprender a hablar (cosa difícil), aprender a escribir, aprender a pensar. Debería trabajar más, leer más, pintar más y tomar menos, trasnochar menos, quejarme menos. Debería… pero es sábado con aires domingueros y estoy lejos de concretar cualquier cosa, salvo esto. Te sigo contando?

Una cosita más!

Pensé que había terminado, que con esa despedida ya había concluido y sacado todo lo que sentía. Pero resulta que todavía tengo residuos de ira caminando por mi cabeza. Que quede claro que esto no lo hago por vos, sino por el desconcierto que me generaste, ese que se fue transformando en decepción y en una especie de antipatía vulgar y desganada. Qué coincidencia tan amarga! Ahora puesto en palabras, es la misma metamorfosis que sufriste vos después de estar algunas horas a mi lado. Y no sé porqué me sorprendió darme cuenta de que no estabas hecho del mismo material que el mío, si ya otros como vos han pasado por estos caminos… Otros que fueron mejores en muchas otras cosas. Pero no, sigo repasando una y otra vez los momentos en que me dejaste sin aliento y no propiamente porque éstos fueran buenos. Debería dejarte seguir de largo sin hacer este alto pero repito, los resabios del coraje que te tengo me hacen querer escribir esto sin un propósito más que el de irme de vos sin tener que hablarte o verte más la cara. Si acaso crees que esto es duro para mí, no te equivoques porque al fin y al cabo, no eres sino la evidencia por la cual yo sigo siendo lo que soy.

Después de analizarlo, pienso que lo que te terminó acobardando no fue conocer a mis padres y amigos, ni conocer mi faceta de confidente, tampoco que te hubiera tratado como alguien a quien conocía de toda mi vida o que te demostrara la importancia que en algún momento pudiste tener para mí. Lo que realmente te asustó es que no di mi brazo a torcer en ningún instante, que todas esas conversaciones llevaron a sus hechos, que fui consecuente con cada una de las palabras que te dije y que tengo los pantalones muy bien puestos incluso cuando estoy en la cama.
Nunca se te pasó por tu confundida cabeza que las diversiones y los "raticos" también se pueden tomar en serio y sin pretensiones de compromiso. Nunca llegaste a pensar que el metro y medio de persona que tenías al frente iba a resultar siendo mucho más completa, más directa, más segura que cualquier otra. Jamás imaginaste que no ando con rodeos y que lo que digo, por lo general lo llevo a cabo.
Te di la bienvenida y te abrí las puertas de mi valioso tiempo, de mi mundo y de mi casa tan fácil porque pensé que estábamos jugando a lo mismo pero creíste que yo era una de esas mujeres desechables, que los hombres botan después de que se limpian las preocupaciones con ellas y eso me hizo terminar de hacer, también así de fácil, lo que vos, con tu actitud adolescente, empezaste: cerrarlas y dejarte siendo parte inexistente de mi universo.

Por un instante lograste dejarme desarmada y sin las palabras que un poco antes fueron necesarias para montar toda esta función circense en donde el payaso terminaste siendo vos.
Lo siento, pero por vos oorque en cuanto saque todos estos vestigios de enojo de mi cuerpo, esta historia no será sino una simple anécdota que le contaré a mis amigos en una noche de tragos cuando el alcohol empiece a hacer su efecto en mí. Después entrarás a ser parte de esos "otros" que pasaron por aquí dejando desencantos y recuerdos borrosos mientras yo sigo con mi vida como si nada hubiera pasado y riéndome de mi inocencia al creer en tus palabras que, al final, resultaron siendo un buen disfraz para la seguridad que te hace falta y la insuficiencia de pantalones que tenés.

No me vas a hacer falta, no voy a derramar lágrimas y tampoco vas a ser la causa de canciones fatalistas y corta-venas dedicadas. No te lo mereces y tampoco me provoca… Ni siquiera te mereces esta cantidad de palabras o esta inversión de tiempo pero como ya te dije, estoy escribiendo
 para poder quitarme la histeria que tengo ahora que sé que estás hecho de palabras y actos pusilánimes.
Con este último suspiro termino y recuerdo entonces el dicho popular que dice que lo bueno no dura… pero sabes qué? Ni llegó a ser bueno y para lo que fue, duró mucho. Te sigo contando?

14 de abril de 2011

Recordando el 8 de Abril del 2010

Abril de 2010
Foto por: Ana María Gallón

Hace un año escuchaba a Draco hasta el cansancio, mi grupo social lo componían personas siete años menores que yo, estaba empezando mi etapa final de estudios y visitaba los mismos lugares de siempre.  Hace un año pensaba en irme para siempre, terminaba participando en fiestas hasta la madrugada y tenía 25 años.

Hoy escucho a Draco de vez en cuando, mi grupo social volvió a ser el de hace 10 años (los amigos de siempre), estoy terminando mis estudios y casi no salgo.  Hoy, estoy haciendo cosas para mi viaje, mis fiestas son hasta las 2:30 a.m. como máximo y los 26 me han dado más duro de lo que pensé.

Abril 8 de 2010 
Fotos:  Juan José Cordero

Hace 371 días, a las 8 de la mañana me pasé una máquina por la cabeza y me libré de toda mi cabellera rosada.  No fue un ataque de rebeldía sino de arte.  Necesitaba estar rapada para poder tomarme una foto para una serie de fotografías que, en ese entonces, demostraba una seguridad que ahora está casi extinta… una serie que me mostraba realmente como era en mis estados más volubles y menos estéticos.

El cambio no solo fue superficial sino que me llegó al alma.  Generar asco, discordia, repudio, respeto, admiración, asombro y todo de una manera tan directa.  Sentirme indeseable para la mayoría de los hombres, valiente para las mujeres y mirarme en un espejo mes tras mes para experimentar  sentimientos y estados de ánimo tan cambiantes… y decirme siempre: "el pelo vuelve y crece", fue una experiencia de la cual no me arrepiento pero no me gustaría repetir (aunque a veces me den ganas).

Raparme la cabeza no sólo hizo liberarme de todas las energías que venían acumuladas, sino que también me hizo un poco más fuerte y más consciente de los estándares de belleza que hay que cumplir para poder "encajar" en los grupos sociales.  Y aunque, meses después de hacerlo, el tiempo pareció dejar de correr y volverse eterno, si hoy no cuento la historia, nadie se daría cuenta de que hace un año yo no tenía pelo.

Así me veo hoy
Abril 14 de 2011 - Autorretrato
Te sigo contando?

13 de abril de 2011

Son casi las 5:00

El cielo se está desmoronando, la tierra permanece húmeda y yo mientras dejo que el día envejezca para que empiecen a verse las arrugas en la noche.
La espalda duele.  La garganta está seca (vaya contradicción!) y la semana parece interminable…
No tengo nada más para decir hoy.
Te sigo contando?

6 de abril de 2011

Siguiendo con la nota argentina

Después de conocer Onda Vaga, me puse a buscar más artistas parecidos y me encontré con Lisandro Aristimuño.  No tiene mucho que ver con el grupo que puse anteriormente, pero me encantó su música, que me remite a contraluces, fragmentos de las perspectivas subjetivas que se tienen de la persona que uno quiere…  Hay algo romántico, algo de nostalgia y tristeza encontradas con esperanza…

Lo que tienen en común Onda Vaga y Lisandro no sólo es que son Argentinos, sino que Fito Paez participa en algunas de sus canciones y que fusionan los ritmos actuales con el folclor del sur…

Les dejo el video de la canción La Última Prosa, la primera que escuché de él y que logró captar toda mi atención.  El video es hermoso y vale la pena mirarlo…



Para saber más de él Te sigo contando?

Discurso pronunciado por Fernando Vallejo en el encuentro iberoamericano de escritores.

A los muchachos de Colombia, muchachitos de Colombia, ustedes han tenido la mala suerte de nacer, y en el país más loco del planeta. No le sigan la corriente, no se dejen arrastrar por su locura. Pues sí bien la locura ayuda a sobrellevar la carga de la vida también puede sumarse a la desdicha. El cielo y la felicidad no existen, esos son cuentos de sus papás para justificar el crimen de haberlos traído a este mundo, lo que existe es la realidad, la dura realidad, este matadero al que venimos a morir, cuando no es que a matar y a comernos de paso a los animales, nuestro prójimo. En consecuencia, no se reproduzcan, no hagan con otros lo que hicieron con ustedes, no paguen en la misma moneda, el mal con el mal, que imponer la vida es el crimen máximo, dejen tranquilo al que no existe, ni está pidiendo venir en la paz de la nada. Total, es a esa, a la que tenemos que volver todos. ¿Para qué entonces tanto rodeo? La patria que les cupo en suerte, que nos cupo en suerte, es un país en banca rota en desbandada, unas pobres ruinas de lo poco que antes fue, miles de secuestrados, miles y miles de asesinados, millones de desempleados, millones de exiliados, millones de desplazados, el campo en ruinas, la industria en ruinas, la justicia en ruinas, el porvenir cerrado, eso es lo que les tocó a ustedes, los compadezco, les fue peor que a mí. Y como yo que un día me tuve que ir, y justo por eso hoy les estoy hablando, vivo, lo que parece, probablemente también se tenga que ir ustedes, pero ya no los van a recibir en ninguna parte, porque en ninguna parte nos necesitan, ni nos quieren. Un pasaporte colombiano en un aeropuerto internacional, causa terror ¿Quién será? ¿A qué vendrá? ¿Qué traerá? ¿Coca? ¿Vendrá a quedarse? No, no venimos a este mundo a quedarnos, vinimos a pasar como el viento y morir, a veces ese viento al pasar hace estragos y tiene nombre: se llama Pablo Escobar, se llama Miguel Rodríguez Orejuela, se llama Carlos Castaño, se llama "Tirofijo", se llama Gaviria, se llama Samper, se llama Pastrana. Aprendan mientras se van a ponerle nombre propio a la infamia. Cuando yo nací, me encontré con una guerra entre conservadores y liberales que arrasó con el campo y mató a millares. Hoy la guerra sigue aunque cambió de actores, es de todo contra todos y ya nadie sabe quien fue él que mató a quien, ni sabe, ni le importa, ni lo piensa averiguar ¿Porqué, para qué? Para qué si a ningún asesino lo van a castigar en el país de la impunidad. Sí nuestro primer mandatario va en peregrinación a los llanos a abrazar a nuestro primer delincuente, como diciéndoles con iniquidad ese abrazo: maten roben, extorsionen, destruyan, secuestren, pero eso sí, háganlo a cabalidad para que se queden con lo queda de Colombia. Yo he vivido la desesperada, se me hace que a ustedes les va a tocar igual. Yo un día me tuve que ir sin quererlo y se me hace que a ustedes les va a tocar irse igual. El destino de los colombianos de hoy es irnos, claro, si antes no nos matan. Pues los que se alcancen a ir, no sueñen con que se han ido, porque a donde quiera que vayan, Colombia los seguirá, los seguirá, como me ha seguido a mí, día a día, noche a noche a donde he ido con su locura; algún momento de dicha efímera vivido aquí, e irrepetible en otras partes, los va a acompañar hasta la muerte.

Fernando Vallejo
Te sigo contando?

1 de abril de 2011

ONDA VAGA


SON CINCO.  SON ARGENTINOS.  SON MELANCOLICOS, IRÓNICOS, ROMANTICOS Y PARA ELLOS LA VIDA SE VA COMO SE VIENE…

Quiero compartir con ustedes una de mis canciones favoritas de Onda Vaga…  Ya tienen 2 discos y vale realmente la pena escucharlos…. Te sigo contando?

Puntos Suspensivos

En clase de Dirección de arte, nos pusieron a realizar un video donde se contara la historia de dos personajes que eventualmente se encuentran…

Esto fue lo que salió


Te sigo contando?

30 de marzo de 2011

Quiero compartir...

Comparto un nudo que empieza en la garganta y se baja hasta el corazón… Quiero compartir un nudo en el corazón que tiene nombre propio y que sorpresivamente llegó para darme esa fuerza extra que necesitaba desde hace algunas semanas.

Quiero compartir el regalo que dejó hace unas horas en mi correo… esos regalos que atan el nudo y afirman los sentimientos, que afianzan la familia escogida: la amistad!!!

Comparto la sensación de gratitud por tener en mi vida este nudo… el único nudo que no hace daño y que produce lágrimas de felicidad…


"Alguien me dijo que no es casual… que desde siempre los elegimos. Que los encontramos en el camino de la vida, nos reconocemos y sabemos que en algún lugar de la historia de los mundos fuimos del mismo clan. Pasan las décadas y al volver a recorrer los ríos esos cauces, tengo muy presentes las cualidades que los trajeron a mi tierra personal.
Valientes, reidores y con labia. Capaces de pasar horas enteras escuchando, muriéndose de risa, consolando. Arquitectas(os) de sueños, hacedoras(es) de planes...
Cuando las cabezas de los amigos se juntan alrededor de “un fuego”, nacen fuerzas, crecen magias, arden brasas, que gozan, festejan, curan, recomponen, inventan, crean, unen, desunen, entierran, dan vida, rezongan, se conduelen.
Ese fuego puede ser la mesa de un bar, las idas para afuera en vacaciones, el patio de un colegio, el galpón donde jugábamos en la infancia, el living de una casa, el corredor de una facultad, un mate en el parque, la señal de alarma de que alguna(o) nos necesita ...
Las de adolescentes después de un baile, o para preparar un exámen, o para cerrar una noche de cine. Las de “veníte el sábado” porque no hay nada mejor que hacer en el mundo que escuchar música, y hablar, hablar y hablar hasta cansarse. Las de adultas(os), a veces para asilar en nuestras almas a una(o) con desesperanza en los ojos, y entonces nos desdoblamos en abrazos, en mimos, en palabras, para recordarle que siempre hay un mañana. A veces para compartir, departir, construir, sin excusas, solo por las meras ganas.
El futuro en un tiempo no existía. Cualquiera mayor de 25 era de una vejez no imaginada…y sin embargo…detrás de cada una(o) de nosotras(os), nuestros ojos.
Cambiamos. Crecimos. Nos dolimos. Enterramos muertos. Amamos. ... Dejamos y nos dejaron. Nos enojamos para toda la vida, para descubrir que toda la vida es mucho y no valía la pena. Cuidamos y en el mejor de los casos nos dejamos cuidar.
Nos casamos, nos juntamos, nos divorciamos. O no.
Creímos morirnos muchas veces, y encontramos en algún lugar la fuerza de seguir. Bailamos , pero la danza más lograda la hicimos o la haremos para nuestros hijos al enseñarles a caminar.
Pasamos noches en blanco, noches en negro, noches en rojo, noches de luz y de sombras. Noches de miles de estrellas y noches desangeladas. Hicimos el amor, y cuando correspondió, también la guerra. Nos entregamos. Nos protegimos. Fuimos heridos e inevitablemente, herimos.
Entonces…mantuvimos intacta la mirada. La que nos define, la que nos hace saber que ahí estamos, que seguimos estando y nunca dejamos de estar…" Te sigo contando?

25 de marzo de 2011

HOWL por Allen Ginsberg

AULLIDO

por Allen Ginsberg

traducción de Rodrigo Olavarría

Para Carl Salomón


I
Vi las mejores mentes de mi generación destruidas por la locura, hambrientas histéricas desnudas,
arrastrándose por las calles de los negros al amanecer en busca de un colérico pinchazo,
hipsters con cabezas de ángel ardiendo por la antigua conexión celestial con el estrellado dínamo de la maquinaria nocturna,
que pobres y harapientos y ojerosos y drogados pasaron la noche fumando en la oscuridad sobrenatural de apartamentos de agua fría, flotando sobre las cimas de las ciudades contemplando jazz,
que desnudaron sus cerebros ante el cielo bajo el El y vieron ángeles mahometanos tambaleándose sobre techos iluminados,
que pasaron por las universidades con radiantes ojos imperturbables alucinando Arkansas y tragedia en la luz de Blake entre los maestros de la guerra,
que fueron expulsados de las academias por locos y por publicar odas obscenas en las ventanas de la calavera,
que se acurrucaron en ropa interior en habitaciones sin afeitar, quemando su dinero en papeleras y escuchando al Terror a través del muro,
que fueron arrestados por sus barbas púbicas regresando por Laredo con un cinturón de marihuana hacia Nueva York,
que comieron fuego en hoteles de pintura o bebieron trementina en Paradise Alley, muerte, o sometieron sus torsos a un purgatorio noche tras noche,
con sueños, con drogas, con pesadillas que despiertan, alcohol y verga y bailes sin fin,
incomparables callejones de temblorosa nube y relámpago en la mente saltando hacia los polos de Canadá y Paterson, iluminando todo el inmóvil mundo del intertiempo,
realidades de salones de Peyote, amaneceres de cementerio de árbol verde en el patio trasero, borrachera de vino sobre los tejados, barrios de escaparate de paseos drogados luz de tráfico de neón parpadeante, vibraciones de sol, luna y árbol en los rugientes atardeceres invernales de Brooklyn, desvaríos de cenicero y bondadosa luz reina de la mente,
que se encadenaron a los subterráneos para el interminable viaje desde Battery al santo Bronx en benzedrina hasta que el ruido de ruedas y niños los hizo caer temblando con la boca desvencijada y golpeados yermos de cerebro completamente drenados de brillo bajo la lúgubre luz del Zoológico,
que se hundieron toda la noche en la submarina luz de Bickford salían flotando y se sentaban a lo largo de tardes de cerveza desvanecida en el desolado Fugazzi’s, escuchando el crujir del Apocalipsis en el jukebox de hidrógeno,
que hablaron sin parar por setenta horas del parque al departamento al bar a Bellevue al museo al puente de Brooklyn,
un batallón perdido de conversadores platónicos saltando desde las barandas de salidas de incendio desde ventanas desde el Empire State desde la luna,
parloteando gritando vomitando susurrando hechos y memorias y anécdotas y excitaciones del globo ocular y shocks de hospitales y cárceles y guerras,
intelectos enteros expulsados en recuerdo de todo por siete días y noches con ojos brillantes, carne para la sinagoga arrojada en el pavimento,
que se desvanecieron en la nada Zen Nueva Jersey dejando un rastro de ambiguas postales del Atlantic City Hall,
sufriendo sudores orientales y crujidos de huesos tangerinos y migrañas de la china con síndrome de abstinencia en un pobremente amoblado cuarto de Newark,
que vagaron por ahí y por ahí a medianoche en los patios de ferrocarriles preguntándose dónde ir, y se iban, sin dejar corazones rotos,
que encendieron cigarrillos en furgones furgones furgones haciendo ruido a través de la nieve hacia granjas solitarias en la abuela noche,
que estudiaron a Plotino Poe San Juan de la Cruz telepatía bop kabbalah porque el cosmos instintivamente vibraba a sus pies en Kansas,
que vagaron solos por las calles de Idaho buscando ángeles indios visionarios que fueran ángeles indios visionarios,
que pensaron que tan sólo estaban locos cuando Baltimore refulgió en un éxtasis sobrenatural,
que subieron en limosinas con el chino de Oklahoma impulsados por la lluvia de pueblo luz de calle en la medianoche invernal,
que vagaron hambrientos y solitarios en Houston en busca de jazz o sexo o sopa, y siguieron al brillante Español para conversar sobre América y la Eternidad, una tarea inútil y así se embarcaron hacia África,
que desaparecieron en los volcanes de México dejando atrás nada sino la sombra de jeans y la lava y la ceniza de la poesía esparcida en la chimenea Chicago,
que reaparecieron en la costa oeste investigando al F.B.I. con barba y pantalones cortos con grandes ojos pacifistas sensuales en su oscura piel repartiendo incomprensibles panfletos,
que se quemaron los brazos con cigarrillos protestando por la neblina narcótica del tabaco del Capitalismo,
que distribuyeron panfletos supercomunistas en Union Square sollozando y desnudándose mientras las sirenas de Los Álamos aullaban por ellos y aullaban por la calle Wall, y el ferry de Staten Island también aullaba,
que se derrumbaron llorando en gimnasios blancos desnudos y temblando ante la maquinaria de otros esqueletos,
que mordieron detectives en el cuello y chillaron con deleite en autos de policías por no cometer más crimen que su propia salvaje pederastia e intoxicación,
que aullaron de rodillas en el subterráneo y eran arrastrados por los tejados blandiendo genitales y manuscritos,
que se dejaron follar por el culo por santos motociclistas, y gritaban de gozo,
que mamaron y fueron mamados por esos serafines humanos, los marinos, caricias de amor Atlántico y Caribeño,
que follaron en la mañana en las tardes en rosales y en el pasto de parques públicos y cementerios repartiendo su semen libremente a quien quisiera venir,
que hiparon interminablemente tratando de reír pero terminaron con un llanto tras la partición de un baño turco cuando el blanco y desnudo ángel vino para atravesarlos con una espada,
que perdieron sus efebos por las tres viejas arpías del destino la arpía tuerta del dólar heterosexual la arpía tuerta que guiña el ojo fuera del vientre y la arpía tuerta que no hace más que sentarse en su culo y cortar las hebras intelectuales doradas del telar del artesano,
que copularon extáticos e insaciables con una botella de cerveza un amorcito un paquete de cigarrillos una vela y se cayeron de la cama, y continuaron por el suelo y por el pasillo y terminaron desmayándose en el muro con una visión del coño supremo y eyacularon eludiendo el último hálito de conciencia,
que endulzaron los coños de un millón de muchachas estremeciéndose en el crepúsculo, y tenían los ojos rojos en las mañanas pero estaban preparados para endulzar el coño del amanecer, resplandecientes nalgas bajo graneros y desnudos en el lago,
que salieron de putas por Colorado en miríadas de autos robados por una noche, N.C. héroe secreto de estos poemas, follador y Adonis de Denver -regocijémonos con el recuerdo de sus innumerables jodiendas de muchachas en solares vacíos y patios traseros de restaurantes, en desvencijados asientos de cines, en cimas de montañas, en cuevas o con demacradas camareras en familiares solitarios levantamientos de enaguas y especialmente secretos solipsismos en baños de gasolineras y también en callejones de la ciudad natal,
que se desvanecieron en vastas y sórdidas películas, eran cambiados en sueños, despertaban en un súbito Manhattan y se levantaron en sótanos con resacas de despiadado Tokai y horrores de sueños de hierro de la tercera avenida y se tambalearon hacia las oficinas de desempleo,
que caminaron toda la noche con los zapatos llenos de sangre sobre los bancos de nieve en los muelles esperando que una puerta se abriera en el East River hacia una habitación llena de vapor caliente y opio,
que crearon grandes dramas suicidas en los farellones de los departamentos del Hudson bajo el foco azul de la luna durante la guerra y sus cabezas serán coronadas de laurel y olvido,
que comieron estofado de cordero de la imaginación o digirieron el cangrejo en el lodoso fondo de los ríos de Bowery,
que lloraron ante el romance de las calles con sus carritos llenos de cebollas y mala música,

que se sentaron sobre cajas respirando en la oscuridad bajo el puente y se levantaron para construir clavicordios en sus áticos,
que tosieron en el sexto piso de Harlem coronados de fuego bajo el cielo tubercular rodeados por cajas naranjas de Teología,
que escribieron frenéticos toda la noche balanceándose y rodando sobre sublimes encantamientos que en el amarillo amanecer eran estrofas incoherentes,
que cocinaron animales podridos pulmón corazón pié cola borsht & tortillas soñando con el puro reino vegetal,
que se arrojaron bajo camiones de carne en busca de un huevo,
que tiraron sus relojes desde el techo para emitir su voto por una eternidad fuera del tiempo, & cayeron despertadores en sus cabezas cada día por toda la década siguiente,
que cortaron sus muñecas tres veces sucesivamente sin éxito, desistieron y fueron forzados a abrir tiendas de antigüedades donde pensaron que estaban envejeciendo y lloraron,
que fueron quemados vivos en sus inocentes trajes de franela en Madison Avenue entre explosiones de versos plúmbeos & el enlatado martilleo de los férreos regimientos de la moda & los gritos de nitroglicerina de maricas de la publicidad & el gas mostaza de inteligentes editores siniestros, o fueron atropellados por los taxis ebrios de la realidad absoluta,
que saltaron del puente de Brooklyn esto realmente ocurrió y se alejaron desconocidos y olvidados dentro de la fantasmal niebla de los callejones de sopa y carros de bomba del barrio Chino, ni siquiera una cerveza gratis,
que cantaron desesperados desde sus ventanas, se cayeron por la ventana del metro, saltaron en el sucio Passaic, se abalanzaron sobre negros, lloraron por toda la calle, bailaron descalzos sobre vasos de vino rotos y discos de fonógrafo destrozados de nostálgico Europeo jazz Alemán de los años 30 se acabaron el whisky y vomitaron gimiendo en el baño sangriento, con lamentos en sus oídos y la explosión de colosales silbatos de vapor,
que se lanzaron por las autopistas del pasado viajando hacia la cárcel del gólgota -solitario mirar- autos preparados de cada uno de ellos o Encarnación de Jazz de Birmingham,
que condujeron campo traviesa por 72 horas para averiguar si yo había tenido una visión o tú habías tenido una visión o él había tenido una visión para conocer la eternidad,
que viajaron a Denver, murieron en Denver, que volvían a Denver; que velaron por Denver y meditaron y andaban solos en Denver y finalmente se fueron lejos para averiguar el tiempo, y ahora Denver extraña a sus héroes,
que cayeron de rodillas en desesperanzadas catedrales rezando por la salvación de cada uno y la luz y los pechos, hasta que al alma se le iluminó el cabello por un segundo,
que chocaron a través de su mente en la cárcel esperando por imposibles criminales de cabeza dorada y el encanto de la realidad en sus corazones que cantaba dulces blues a Alcatraz,
que se retiraron a México a cultivar un hábito o a Rocky Mount hacia el tierno Buda o a Tánger en busca de muchachos o a la Southern Pacific hacia la negra locomotora o de Harvard a Narciso a Woodland hacia la guirnalda de margaritas o a la tumba,
que exigieron juicios de cordura acusando a la radio de hipnotismo y fueron abandonados con su locura y sus manos y un jurado indeciso,
que tiraron ensalada de papas a los lectores de la CCNY sobre dadaísmo y subsiguientemente se presentan en los escalones de granito del manicomio con las cabezas afeitadas y un arlequinesco discurso de suicidio, exigiendo una lobotomía al instante,
y recibieron a cambio el concreto vacío de la insulina Metrazol electricidad hidroterapia psicoterapia terapia ocupacional ping pong y amnesia,
que en una protesta sin humor volcaron sólo una simbólica mesa de ping pong, descansando brevemente en catatonia,
volviendo años después realmente calvos excepto por una peluca de sangre, y de lágrimas y dedos, a la visible condenación del loco de los barrios de las locas ciudades del Este,
los fétidos salones del Pilgrim State Rockland y Greystones, discutiendo con los ecos del alma, balanceándose y rodando en la banca de la soledad de medianoche reinos dolmen del amor, sueño de la vida una pesadilla, cuerpos convertidos en piedra tan pesada como la luna,
con la madre finalmente ****** [i] , y el último fantástico libro arrojado por la ventana de la habitación, y a la última puerta cerrada a las 4 AM y el último teléfono golpeado contra el muro en protesta y el último cuarto amoblado vaciado hasta la última pieza de mueblería mental, un papel amarillo se irguió torcido en un colgador de alambre en el closet, e incluso eso imaginario, nada sino un esperanzado poco de alucinación-
ah, Carl, mientras no estés a salvo yo no voy a estar a salvo, y ahora estás realmente en la total sopa animal del tiempo-
y que por lo tanto corrió a través de las heladas calles obsesionado con una súbita inspiración sobre la alquimia del uso de la elipse el catálogo del medidor y el plano vibratorio,
que soñaron e hicieron aberturas encarnadas en el tiempo y el espacio a través de imágenes yuxtapuestas y atraparon al Arcángel del alma entre 2 imágenes visuales y unieron los verbos elementales y pusieron el nombre y una pieza de conciencia saltando juntos con una sensación de Pater Omnipotens Aeterna Deus
para recrear la sintaxis y medida de la pobre prosa humana y pararse frente a ti mudos e inteligentes y temblorosos de vergüenza, rechazados y no obstante confesando el alma para conformarse al ritmo del pensamiento en su desnuda cabeza sin fin,
el vagabundo demente y el ángel beat en el tiempo, desconocido, y no obstante escribiendo aquí lo que podría quedar por decir en el tiempo después de la muerte,
y se alzaron reencarnando en las fantasmales ropas del jazz en la sombra de cuerno dorado de la banda y soplaron el sufrimiento de la mente desnuda de América por el amor en un llanto de saxofón eli eli lamma lamma sabacthani que estremeció las ciudades hasta la última radio
con el absoluto corazón del poema sanguinariamente arrancado de sus cuerpos bueno para alimentarse mil años.
Te sigo contando?

24 de marzo de 2011

Malpa%&(()=&&" jueves de "m$"!%%

He comenzado a odiarme con mayor fuerza.  Tengo en mi mente una delgada línea separando lo que ellos quieren de lo que yo quiero y ya no sé dónde estoy parada.  He vuelto a ser la persona que se me había olvidado.  Cómo puede uno olvidarse de un carácter tan fuerte, de una personalidad tan dominante?  Mi cuerpo está cambiando; los jeans de hace un par de meses me tocó dejarlos en el armario.  Ya no entro en ellos.  Me estoy volviendo este marranito de metroymedio, malgeniado, aislado, aburrido, triste y deprimido.  No me dan ganas de pararme de la cama y tampoco quiero verme en el espejo.  Oh! Qué es esto?  Una lágrima, la decimoquinta del día.

He comenzado a odiar los lugares de la casa:  no me aguanto mi cuarto.  Es pequeño, se ensucia tan fácil y solo hay un sofá donde me siento, me hacen visita, duermo…  Odio el baño porque está el espejo y tengo que desnudarme enfrente de mi reflejo y ya no me gusta mirarme.  Con la cocina no sé qué sentir.  La odio y la amo.  Es el único lugar donde puedo saciar el vacío de la boca y del pecho por momentos.  La odio porque gracias a ese lugar tengo 5 kilos más de grasa en mi cuerpo.
Bueno, no es solo por el lugar…. es por mi boca..

Odio mi boca por lo inconsecuente que es con mi cabeza y el resto de mis deseos o necesidades.
Odio los dedos de mis pies porque son gorditos y porque nunca tengo las uñas arregladas.
Odio empezar a desarrollar una papada y ser talla 10 o 12 en los pantalones cuando he sido talla 6.
Odio ser mujer cada 28 días…  Es una esclavitud y Dios debería abolirla.
Odio que se vayan las horas del día y yo acostada en una cama porque no tengo las fuerzas mentales y morales para pararme y hacer algo.

Me empecé a comer las uñas otra vez y cada 4 o 6 horas me dan ataques de tristeza.  No quiero contestar el teléfono, no quiero hablar con nadie y mucho menos de trabajo…

Hoy tuve ganas de comprar cigarrillos y bajé hasta la tienda.  Al carajo las tres semanas de abstinencia.  al carajo los buenos deseos y animos de los demás.  Al carajo la piel bonita, el pelo sano, el no cansarme subiendo una escalera.   Al carajo esa actitud light y super yoguistica, nueva era pendeja que hace que todo el mundo ahora sea super saludable, super feliz, super flexible, super meditador… no pues!!! Alcanzaron el Nirvana manada de pendejos !!!!
Pero resukta, que el señor de la tienda no estaba y el que lo reemplazaba no podía venderme nada.  Cualquiera, incluso yo, lo hubiera llamado una señal.  Pero ahora pienso que se me tiraron en mi tirada de plan.  No sé si estoy del lado de allá de la rayita, la de ellos, o la del lado mío.  No sé si realmente quiero fumar.  Es cierto: lo peor de fumar es dejar de fumar.

Lo peor de uno encerrarse para encontrar su yo verdadero, es darse cuenta que tenés un problema super teenager, un problema que no es tan profundo, que de hecho es la antítesis: un problema de superficialidad tan basto, tan grave…  y lo peor, es que lo sabes ocultar muy bien.  FELICITACIONES!!  Sos la mata de la falsedad, la mentira hecha carne y hueso…. Sos una falacia….!!!!

Bueno y quien dijo que enfrentar las horribles verdades era fácil?
Te sigo contando?

23 de marzo de 2011

CALLADITOS SE VEN MÁS BONITOS!

Esto va para todo el mundo….. y al mismo tiempo para nadie.

Yo me pregunto si seré la única que está cansada de tanto chisme de pasillo. Sinceramente, estoy comenzando a pensar que quienes no hemos ido nunca a esos lugares que nos muestran en las series norteamericanas de adolescentes, en donde abundan los chismes, las traiciones, los malos amigos, las ganas de plata y el reconocimiento y las mujeres despampanantes, no nos estamos perdiendo de nada porque aquí encontramos todo el paquete y en combo.

Estamos metidos en un valle de envidia y resentimiento, en un grupo social tan cerrado y a simple vista tan "desocupado", que es casi imposible no saber a quién le gusta el vecino, con quién se acostó tu compañero de clase o si la manera de tocar de tal fulano es rechazada por el 53.7% de las personas que lo escuchan.

Yo sé que yo no soy la persona más popular pero estoy cansada de que me lleguen de alguna u otra forma, las peleas, los problemas, los chismes, los enredos, los desamores, los fracasos (porque los triunfos casi nunca resuenan) de personas que si mucho me les sé el nombre o sólo saludo en la calle y que para colmo, me caen bien. No me importa si se compraron un carro, se pusieron tetas o si se ganaron un concurso. Tampoco me importa si deben plata, si se comieron a la novia del parcero o si se fueron del país para no pagar una deuda.

Sé que muchos pensarán que estoy diciendo esto porque me creo mejor persona pero no es así porque también he caído en eso de preguntar: "Qué chismecitos te sabes?"… Pero después de escuchar tanto, después de tener opiniones de todos los puntos de vista y de ser además, tema de conversación de ese tipo de chismes, le perdí el sentido a ser el periódico o la base de datos de cuánto personaje dé de qué hablar. Lamentablemente, la curiosidad y las ganas de saber o de hablar sobre cualquier cosa nos hacen caer en este jueguito inocuo y tan poco productivo. Así que me salgo ahora antes de que alguien más trate de cambiar las percepciones que me he formado bajo mi propia experiencia de la gente.

Ojo porque nos estamos dejando llevar por unas cadenas de falsedad al abismo de la nada y al fracaso por estar preocupados por lo que el otro hace, compró, tiene o dijo. Esas ganas de sobresalir, de relucir, de ser reconocidos, de borrar a todo el mundo nos están cegando… Queremos ser los mejores en todo, poseer mejores cosas que el otro, tocar mejor que el otro, hacer mejores fotos que el otro, ganar mucho más que el otro, tener una novia más chimba que el otro y lo único que hacemos es estar preocupados por el otro… Siempre es el otro… y donde estamos nosotros? Que estás haciendo vos por ser el mejor, aparte de gastar tu tiempo en reparar al otro? Dejá de sentir envidia, deja de ser resentido y ponete a camellar. Parate en frente de un espejo y mirate tus errores y preguntate por qué carajos él está allá arriba, por qué carajos él tiene lo que vos querés… y por qué vos no!

Si te fijas, ellos, de quienes tantas cosas hablan, quienes están allá "arriba" y están "triunfando", solo están preocupados por sus cosas… Lo que pase con el resto del mundo no les importa. Lo que hablen de ellos les tiene sin cuidado porque saben que las palabras no los pusieron donde están, sino el trabajo… porque la tienen clara. Por eso llegan lejos, porque han sabido salirse de ese círculo del chisme de pasillo, de las habladurías de cafetería que tanto nos gustan y se han puesto a trabajar para lograr sus sueños.

No te sentís desgastado? No te aburrís? En serio en tu vida no pasa nada más divertido que lo que el otro hace con su propia vida? Creo que ya estamos muy grandes como para preocuparnos tanto por personas que no se toman la molestia de gastarse un minuto para pensar en el porqué de lo que haces. Creo que ya estamos muy grandecitos para entender que no podemos ser los mejores en todo y que el hecho de que haya alguien mucho mas teso no quiere decir que sea mala persona, que sea un falso, que tenga rosca o cualquier otra bobada… y tampoco significa que esos lugares tan anhelados nunca los puedas alcanzar.

Deberíamos preocuparnos por cada uno o más bien, como se lo escuché una vez a alguien: OCUPARNOS de nosotros… Mejorar, practicar, ser los mejores pero por nosotros mismos, sin hacer caer el otro, sin desearle el mal, sin hablar pestes de él o su trabajo!!! Por eso es que no progresamos y nos quedamos estancados, por eso que es que los ambientes se vuelven hostiles y aburridores… por eso la gente se va alejando.

Yo realmente me quiero alejar de las malas energías, de las malas hablas, de las hipocresías y los resentimientos…
Quiero saber que si alguien me desea lo mejor es porque salió del corazón, no por quedar bien y que luego esté diciendo otras cosas o cambiando las historias…
Quiero escuchar una verdad de corazón y no un mediocre intento de sinceridad…
Quiero poder conocer a alguien, por "popular" o desconocido que sea y llevarm una impresión de él sin basarme en antecedentes de situaciones que no tuvieron que ver conmigo o con mi tiempo…

En serio que me cansé de tanta bobada que se habla de todo el mundo. Todos tratando de quedar bien y lo cierto es que los mudos y los sordos son los que mejor quedan.
Te sigo contando?

3 de marzo de 2011

¿Por qué mis autorretratos?

Creo que ningún artista, en el momento de autorretratarse, se ha preguntado esto. Francis Bacon explicaba que después de la pérdida de personas queridas sólo le quedaba su propio rostro, a pesar de que éste le inspiraba un rechazo total y creo que Frida Kahlo sí se lo llegó a preguntar… Pero el caso es que me preguntaste "el porqué" de mis autorretratos y de esta manera trataré de responderte:

Nunca imaginé que “el por qué” iba a ser tan importante. Para mí siempre ha sido una cuestión de impulsos, de desahogar lo que siento, de expresarme. Las imágenes a diferencia de las palabras, pueden dar cuenta de cosas que nosotros mismos no somos capaces de ver. El mensaje entre emisor y receptor se enriquece porque las palabras de alguna forma limitan debido a su significado, en cambio la imagen siempre está sujeta a nuevas interpretaciones. Todo depende de quién la mire y del contexto.

Yo llegué a esto por accidente, por una curiosidad inconsciente que con el tiempo se hizo notar y me puso a preguntarme acerca de quién soy, de cómo soy, de cómo me veo y me ven los demás y un sinnúmero de preguntas más.

Con la cámara de una amiga comencé a tomarme fotos… Si bien no tenía interiorizada la razón, sabía que quería verme de la mejor manera en esas fotos. Intenté ángulos, distintos tipos de iluminación, poses… en fin. Y así comencé.

Durante mis épocas de estudiante de artes plásticas, un compañero me hizo dar cuenta de la fijación que yo tenía conmigo misma. Yo ni siquiera lo había percatado y a partir de ahí comencé a hacerme consciente de lo que estaba haciendo.
Empecé a pensar que tenía algún tipo de narcisismo, que quería inmortalizarme. Leí acerca de eso, del Yo, el Super Yo, el Ego, las neurosis, etc. sin entender mucho del tema … y me seguía tomando fotos desde una perspectiva más del placer de verme que desde el análisis. No tenía referentes, no buscaba hacer arte, solo verme bonita.
Estaba influenciada en gran parte por las redes sociales, que por ese entonces no tenían el impacto de ahora pero que estaban empezando a crear una nueva cultura de la imagen: Me quería ver bonita en la foto que iba poner en mi perfil.
Paralelamente pintaba cuadros que estuvieran influenciados mayormente por mis estados de ánimo, por lo que sentía. Lo que realmente me importaba era yo. No había bocetos y como en la fotografía, tampoco tenía referentes, lo cual era una gran contradicción a la academia y a mi proceso como artista.

Luego peleé con las artes, las mandé a un lugar lejano de la memoria y las llené de polvo. Fue ahí cuando conocí la fotografía comercial. Estaba embelesada con la moda, con el producto. Nunca más iba a coger un pincel, nunca más iba a preocuparme por la investigación, el porqué, el mensaje, los referentes, el concepto, los símbolos, cosas que nunca fueron relevantes para mí. Quería lo superficial, lo comercial, vender imágenes que fueran bonitas, que generaran algo que no trascendiera en la esencia, que no cuestionara, que solo decorara una pared o simplemente me hiciera reconocida dentro del ámbito fotográfico.

Recuerdo cómo fue que sucedió. Estaba triste, mi alma estaba quebrada. Tenía que desahogarme de alguna manera, así que tomé mi cámara y registré ese momento. Al día siguiente, después de una noche entera de lágrimas y de mirar en el espejo el reflejo de una mujer horrible, con ojos hinchados, barros, el cabello sucio y la pijama vieja, me volví a registrar. No quería verme bonita, quería verme como me estaba sintiendo. Puse una tela negra en el fondo, la cámara a un metro de la pared. Sin luces, sin maquillaje… Éramos la cámara y yo solamente en la habitación.. y registré el momento.
Al ver la fotografía supe que lo había logrado. El momento que existe después de tanto llorar, cuando se siente que no sólo los ojos están secos y vacíos, sino también tu alma, quedó registrado. Voluble, frágil, con el corazón roto y la esperanza en el subsuelo el arte volvió a encontrarme. Estaba fascinada con la idea de una imagen real.

Todas nos queremos ver bonitas, todas queremos ser siempre la que más miradas acapara… Yo no quería mostrarme así. Quería que me vieran en los estados que siempre le ocultamos a la sociedad por ese miedo pendejo al qué dirán o por aparentar siempre estar perfectos. Me pregunté, cómo no quiero que me vean? Cuáles son las fotos o los momentos que siempre tratamos de borrar y olvidar? Y salió “Sin maquillaje, sin retoque, sin bañarme”, que es un trabajo que no tiene fin porque a medida que pasan los años, vamos soltando o adquiriendo nuevos pudores o miedos. Me fotografié con la cara insolada, estando drogada, con conjuntivitis y llorando. Esta última foto causó gran impacto por la visceralidad de la imagen y a pesar de las opiniones de muchos, para mí es mi fotografía favorita.

Hacer esta serie me hizo dar cuenta de la cantidad de máscaras que nos ponemos, de lo perfectos que siempre nos tenemos que ver. Como si nunca sufriéramos de nada, como si fuéramos inmunes al dolor o las enfermedades. La serie nació de un dolor que me hizo crear algo que más adelante me generó cuestionamientos acerca de lo “inhumanos” que nos hemos vuelto, de la vergüenza que tenemos cuando estamos en los estados más frágiles.
Me liberé de alguna manera de lo que pudieran pensar de mí porque yo no siempre estoy bonita; también tengo mañanas en que no quiero que nadie me vea, también lloro, también me enfermo, también me drogo y eso me hace quien soy.
No tengo problema con mostrar el lado humano de mi humanidad o mi ser… es lo que soy!

A partir de ahí me hice consciente de lo que estaba haciendo. Del dolor salió una creación… salió mi arte y de ese arte la gran pregunta de quién soy. Pregunta que creo que nunca voy a resolver porque la imagen que tenía de mí misma hace un par de años no es la misma que tengo ahora y no va a ser igual que la que tendré dentro de otros tantos. Estamos en constante evolución, dejando costumbres, manías, adicciones y adoptando otras nuevas… Tenemos algo que nos define, una esencia, pero siempre estamos cambiando.
“Sin maquillaje, sin retoque y sin bañarme” es una serie que me ha hecho más reflexiva de mi proceso. Sé que estoy buscando algo, sé que un modelo no me puede dar lo que quiero expresar porque nadie siente de la misma manera que yo siento, nadie se expresa como yo lo hago porque dentro de la masa de seres humanos que somos, cada uno es único.

Ahora que ya sé que me puedo ver bien y me puedo ver mal en las fotografías y que no tengo problemas ni vergüenzas o miedos de verme como soy, no sé exactamente lo que estoy buscando en mi propia imagen y por eso no te puedo responder tan fácilmente a tu pregunta.

De pensar que quiero verme hermosa siempre, pasé a pensar que quería eternizarme y dejar rastro de mi paso por el mundo y finalmente estoy creyendo que las ganas de retratarme sólo son el deseo de saciar la curiosidad de saber quién soy en determinado momento de mi vida.
Lo cierto es que ahora no lo hago sólo por la imagen y nada más. Ya siento que tengo que comunicar algo que siempre va a ser personal o que siempre va a estar ligado a sucesos de mi vida que por lo general están alejados de la felicidad o a alegría. Porque siempre vemos personas felices, sonrientes, alegres, enamoradas, saltando, en situaciones light y nunca vemos la persona que se levanta un domingo después de una trasnochada, la persona después de llorar por horas o los defectos físicos, lo que no nos gusta de nuestro cuerpo.

Mis autorretratos me han ayudado a afrontar miedos y vergüenzas que sin querer se me han impuesto gracias a la sociedad, el entorno, la cultura, los prototipos de belleza que existen. A través de ellos me doy cuenta de cosas que antes no había visto en mí, me enfrento con la realidad vista desde mis ojos, desde mi mente, desde mi alma y mi punto de vista.. y entiendo lo que soy en el momento en que se realizó la fotografía.

Es un trabajo de introspección, más allá de saberse narcisista o no, de verme fea o bonita, es saber hasta dónde puedo o quiero llegar con mi imagen, hasta dónde soy capaz de mostrar o no y por qué… Todo esto, no es más que un proceso de autoconocimiento y autodescubrimiento, de sanarse y de volverse consciente de quién soy yo.

Es agotador, sorprendente, retador, impactante, frustrante, simbólico, de mucha relevancia y es interminable… El porqué que me preguntas, que no es otra cosa más que el cuestionamiento que me hago acerca de mí misma, es mi tema.
Te sigo contando?

1 de marzo de 2011

Estoy cansada del centro y de su caos, de la gente que no sabe caminar por las aceras, de los semáforos peatonales que ninguna persona con carro respeta, de estar mirando para atrás y caminando rapidito porque el riesgo a ser atracada cada vez aumenta; estoy cansada de que el metro pare en cada estación y de las mamás que no son capaces de callar a los bebés que no hacen sino gritarme en el oído, estoy cansada de que sólo funcionen dos ventallinas de las cuatro que tienen en las estaciones del metro y que las filas sean cada vez más largas a la hora pico, de las personas afanadas que bloquean la salida del vagón para poder coger un asiento porque la "cultura" metro no permite utilizar el piso como asiento. Estoy cansada de que se queden mirando mi tatuaje como si fuera algo nunca antes visto por la sociedad y que ni siquiera hagan el esfuerzo de disimular su asombro.  Estoy cansada de los buses integrados que aún no tienen el aparato para leer las tarjetas cívicas y de los 50 pesos de más que ahora vale el pasaje.  De que los conductores de bus crean que es bueno meter a más personas que el número de asientos y que frenen tan abruptamente justo cuando uno se está parando para alcanzar el timbre y poder bajarse…. Te sigo contando?

25 de febrero de 2011

Viernes

Tomé el dinero y cerré la puerta.  Aunque la noche estaba fría caminé hasta el mercado.  Compré un vino, un queso, compré cigarros.  Al volver saqué la copa, hice del queso pequeños cubitos, me puse mi mejor vestido y amenicé con alguna guitarra acústica.

Dejé mi mejor lado guardado, acompañando las frasesitas de cajón y las técnicas de conquista... y sentada sobre el sofá decidí que esa noche iba a seducirme. Te sigo contando?

24 de febrero de 2011

Pur:Pur

Buscando artistas que tuvieran similaridad musical con ZAZ, me encontré con esta chica ucraniana!!!  Escuchen esta canción y vean el video!!!

Te sigo contando?

Prostituta a los 18, Artista a los 50

Revisando escritos y cosas viejas que tengo, me encontré este artículo que escribí hace un par de años para una revista que circuló unos cuántos meses en la ciudad. Quiero compartilo con ustedes porque la obra de esta artista me parece muy interesante!!!

Espero que les guste!


Prostituta a los 18, Artista a los 50
Por: Srta. Kafetina



Si bien hoy en día el arte ha traspasado límites y ha llegado a extremos que son difíciles de entender para cualquiera, creo que el ser humano por más informado que esté, nunca va a perder la capacidad de asombro ante cosas como las que ahora se ven.

Es como si llegara un día alguien y te invitara a ver un performance y te vas sin tener la menor idea de lo que vas a presenciar, pero con la mente muy abierta y dispuesto a ver, escuchar y sentir cualquier cosa. De pronto cuando estás allá sentado ves a una mujer en el escenario, metiéndose un espéculo por su vagina e invitándote para que, con la linterna que te dieron, le des un vistazo a su hermosa matriz. Raro no? De hecho algo grotesco para mi gusto, pero a su vez atrayente. Por lo menos yo no andaría por ahí montada mostrándole mi “cosita” a 300, 500 o 900 personas.
Como por si fuera poco te das cuenta de que la función no ha terminado y te preguntas qué más le sigue a semejante show. Entonces, ves que entra ella, vestida como una diosa sumeria, prende velas, se unta de aceites, hace oraciones y termina el acto masturbándose. Sí, no leyeron mal, la mujer se masturba ahí, delante de ustedes, como si fueran el marido o uno de sus amantes. Y sí, se viene, tiene orgasmos…y múltiples! Acto seguido, por tu mente sólo se te pasa la pregunta de qué clase de mujer llegaría hasta ese punto. Porque como dije antes, yo no lo haría, ni aunque me pagaran un millón de dólares. Pues bien, sólo Annie Sprinkle… y los motivos que tiene para hacerlo ante tanta gente y para que trabaje con el sexo, son cosa de peso pesado.

Annie perdió su virginidad a los 17 y para los 18 años ya se estaba prostituyendo. Entró más adelante al mundo pornográfico detrás de cámaras y después se consagró como una de las actrices porno más reconocidas (hasta dirigió, escribió y editó su propia película).
Después, por el año del 84, se dio cuenta de que la mejor manera para ella expresarse no era por medio de películas donde se dejara penetrar, sino a través del arte y se dedicó a hacer performances, a tomar fotografías, a estar en todo tipo de actividades artísticas. Es lesbiana, activista, ha escrito libros, ofrece charlas, clases, es fotógrafa con título y es la única actriz porno en la historia que tiene un Ph. D. en sexología. Cómo les quedó el ojo!? Apuesto a que ninguno se imaginó que estaba hablando de la misma persona.

Ahora se estarán preguntando cuál es la razón de Annie para hacer semejantes cosas y se las voy a decir. A Annie no le interesa otra cosa que no sea sexo. Y es lógico, pues toda su vida se ha dedicado a esta industria. Así que ella utiliza su experiencia como herramienta para llegar a las personas. Porque seamos sinceros, a quién no le llama la atención? A qué hombre no le gusta saber que una nena se masturba y quiere verlo?

No vayan a pensar que Sprinkle sólo cumple fantasías; pasó por ahí hace mucho tiempo y no es que no le guste, pero encontró que el arte expresa mucho más que un disfraz de enfermera o una película porno en donde el papel de la mujer siempre es el mismo y los roles nunca varían.

Su trabajo artístico es cosa seria y el término que ella misma se adjudicó y que la ha sabido distinguir de otros artistas que trabajan con este tema, demuestra que no está jugando. Ella es una Pos-Porno-Modernista con un objetivo en la vida: educar por medio del arte.

La intención del artista es comunicar una idea, manifestar su sentimiento frente a alguna situación. Y eso es precisamente lo que hace Annie Sprinkle. Habla de sexo porque no conoce y no le interesa expresarse de otra manera, porque, para ella, esa es la máxima expresión del ser humano. Quiere que analicemos el papel que tiene el sexo en cada uno de nosotros; en lo que puede hacer en las personas y por qué no en el mundo.



Tengo que admitir que a medida que escribía el artículo, fueron surgiendo diferentes opiniones y emociones con respecto a ella y a su trabajo. Porque claro, no niego que a primera vista la obra de Annie es llamativa y capta la atención, pero después uno descubre otras cosas.
Hubo un punto donde pensé que lo que ella quería era simplemente venderse. Como ya no sale en películas porno y ya no se prostituye como antes, la única forma de venderse y de no morir en la memoria de las personas, es por medio de lo que ahora hace: el arte.
Darme cuenta de eso fue algo decepcionante, pero al mismo tiempo interesante. Pues si vamos a ver, Sprinkle no está haciendo nada que cualquier artista no haría, se está expresando. Pero hasta qué punto es arte y hasta qué punto es sólo otra forma de mercadeo?

Yo no voy a entrar en la eterna discusión de lo que es arte y de lo que no es, porque nunca acabaríamos; porque además está visto que el arte va cambiando simultáneamente con la sociedad y se moldea a la necesidad del ser humano, llegando a niveles cada vez más abstractos y hasta banales.

Después entendí que Annie se vende, tal vez no de la manera convencional como lo hacemos todos, pero lo hace. Entendí también que hay algunos que la consideran artista, que hay otros que la ven como una marca registrada, pero que el motivo para ella estar inmersa en el arte no era únicamente para que jamás fuera olvidada. Había algo en el fondo que me hizo dar cuenta de que su propuesta a nivel artístico era completamente válida: lo que hace es, dicho en palabras muy sencillas, educar sexualmente a los grandes por medio del arte. (Y es que si ven una de las fotos en su página se darán cuenta que tiene toda la imagen de una educadora sexual: una gran sonrisa, el cabello recogido alto, el escote profundo en su bata blanca, sus gafas y su gran par de tetas. Me recuerda un poco a las películas de adolescentes gringas, donde los muchachos fantaseaban con la profesora que tenía grandes atributos.)

Sprinkle cree en el sexo entendido de una manera no tradicional; vivido en forma divertida y expresado sin pena y sin restricciones. Es decir, lo que ella pretende con sus fotografías, con sus charlas, con sus performances y con sus clases de masajes eróticos, es que todos dejen a un lado los tabúes con los que crecieron, que exploren sus emociones y que aprendan a sentir de una buena vez un excelente orgasmo.

Dentro de su trabajo artístico se encuentran no sólo sus performances ya muy conocidos como el que les mencioné al principio, que se llama PosPornModernist y que se divide en los dos actos: “A Public Cervix Announcement” y “The Legend Of The Ancient Sacred Prostitute”; también sus series de fotografías son muy conocidas y apetecidas por coleccionistas, como el juego de cartas que creó con ayuda de Katherine Gates y que en lugar de tener a la típica reina de corazones o picas como imagen central, aparecen fotografías de las amigas más allegadas. Así como dato, les cuento que en HBO le dedicaron toda una hora a este trabajo y al final se vendieron 7000 barajas.

Pero esta mujer qué está haciendo actualmente? Junto con su pareja, se embarcó en un proyecto que se viene desarrollando desde Diciembre del 2004 y que va hasta el mismo mes del 2011. La idea nació como respuesta a la violencia y el repudio a la guerra y al movimiento en contra del matrimonio gay. El proyecto dura siete años y se conoce bajo el nombre de “Love Art Laboratory”. Verán, cada año está representado por un color y por un tema específicos que finaliza con una boda. En los doce meses, se realizan distintas actividades artísticas (teatro, lecturas de poesia, performances, etc) que se registran fotográficamente y en video y son publicadas en la página oficial del proyecto: http://loveartlab.ucsc.edu/home.html

Bueno, ya han pasado dos años, es decir, dos colores, dos temas: el rojo Security Survival y el naranja Sexuality, Creativity. Durante este periodo se llevaron a cabo un sinnúmero de actividades. Por ejemplo, en el año rojo, reunieron alrededor de 50 artistas y los pusieron a crear obras basadas en el erotismo y en los 18 modelos que posaron. Asistieron unas 800 personas en las presentaciones que efectuaron en Nueva York y en San Francisco y cada asistente tuvo la posibilidad de llevarse uno de los dibujos hechos por los artistas. En el año naranja, el proyecto que más me gustó fue en el que crearon unos parches para ojos; pero no los típicos aburridos, negros, pues como este año era de creatividad los hicieron más divertidos. Basados en un problema familiar, decidieron decorar cada parche con algo distinto a la superficie negra y así, resultaron con parches en forma de flores, con manzanas, con pelos, osos, en fin… Así, sí dan ganas de ponerse un parche!

La expectativa crece a medida pasa el tiempo. El turno para el 2007 es el amarillo y el tema es Courage, Power. Qué nos tendrá preparado esta mujer para este año? Habrá que estar pendientes de lo que pase con ella y con su obra, pues al parecer Annie Sprinkle no tiene la menor intención de quedarse en la casa viendo películas porno.
Te sigo contando?

19 de febrero de 2011

Frases de fotógrafos, tomadas del libro "Sobre La Fotografía" de Susan Sonntag

"Si sólo me motivara la curiosidad, costaría decirle a alguien: "Quiero ir a tu casa para que me hables y me cuentes la historia de tu vida." La gente diría " Está chiflada". Más aún, se pondría en guardia. Pero la cámara es una especie de licencia. Mucha gente quiere que se le preste tanta atención, y además es un clase de atención razonable."

- Diane Arbus
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"Siempre prefiero trabajar en el estudio. Aísla a las personas de su entorno. En cierto modo se transforman (…) en símbolos de sí mismas. Con frecuencia tengo la sensación de que vienen a fotografiarse tal como si acudieran a un médico o un adivino: para descubrir cómo son. Así que dependen de mí. Tengo que comprometerlas. De lo contrario la fotografía no tendría atractivos. La concentración tiene que surgir de mí e involucrarlas a ellas. A veces alcanza tal intensidad que ni se oyen los ruidos del estudio: el tiempo se detiene. Compartimos una intimidad breve e intensa. Pero es gratuita. No tiene pasado (…) ni futuro. Y cuando la sesión ha terminado -cuando se ha fijado la imagen- no queda nada excepto la fotografía (…) la fotografía y una especie de embarazo. Los clientes se van (…) y no los conozco. Apenas he oído qué dijeron. Si una semana más tarde los encuentro en cualquier parte creo que no me reconocerían. Porque es como si en verdad yo no hubiera estado allí. Al menos, la parte de mí que estaba (…) está ahora en la fotografía. Y las fotografías tienen para mí una realidad que la gente no tiene. Es a través de la fotografía como las conozco. Quizás hace parte de la naturaleza del fotógrafo. En realidad nunca estoy implicado. No necesito tener un conocimiento real. Todo es cuestión de meros reconocimientos."

- Richard Avedon
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"Casi todas mis fotografías son compasivas, delicadas y personales. Pretenden que el espectador pueda verse a sí mismo. No pretenden sermonear. Tampoco posar como arte."

- Bruce Davidson
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"Si pudiera contarlo con palabras, no me sería necesario cargar con una cámara."

-Lewis Hine
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"Que el aspecto exterior de un hombre es un retrato de su interior, y el rostro una expresión y revelación de la totalidad del carácter, es en sí una presunción bastante probable, y por lo tanto, una en la que te puedes fiar, corroborada como está por el hecho de que la gente está siempre ansiosa de ver a cualquiera que haya alcanzado toda la fama (…)la fotografía (…) satisface completamente nuestra curiosidad."

- Schopenhauer
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"La cámara es mi herramienta. A través de ella doy razón de todo lo que me rodea."

-André Kertész
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"Mujeres y hombres: es un tema imposible porque no puede haber respuestas. Sólo podemos encontrar trozos y fragmentos de pistas y esta pequeña carpeta contiene simplemente los bocetos más toscos de la realidad del asunto. Quizás hoy estemos plantando semillas de futuras relaciones más honestas entre mujeres y hombres."

- Duan Michals
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Te sigo contando?

17 de febrero de 2011

NO QUIERO SER UN SPAGUETTI

Me rehuso a volver a ser esclava de dietas pendejas que me hacen bajar en un mes la mitad de lo que gano en el momento en que termino un menú que está basado solo en lechuga! Eso de contar calorías, harinas, proteínas y vitaminas se los dejo a otras.

Me niego rotundamente, a ir a gimnasios, lugares que (en mi opinión) son una pasarela para mostrar quién tiene el mejor cuerpo y la interacción con otras personas del género contrario se da, en la mayoría de las veces, por apareamiento y exhibicionismo ridículo… Allí el deporte perdió su diversión.

Rechazo a sobremanera, malgastar mis horas, mi tiempo, acostada bajo el sol, mientras puedo conocer un lugar paradisíaco, sólo para tener una piel digna de un comercial de bronceadores.

No quiero, bajo ninguna circunstancia, ser el centro de atención en cualquier lugar sólo porque mi falda y mi camisa muestran más que una revista de erotismo.

Me niego, usar mi apariencia física como único medio para conseguir lo que quiero o "para tener a quien quiero…"

No aspiro tener 30 años y operarme los senos, hacerme liposucción o a los 40 hacerme un lifting y andar por la calle como un fotografía que fue tomada hace 20 años… Lo bonito de las arrugas es que son el reflejo de la vida misma.

Yo no quiero ser un spaguetti, ni pretendo salir en revistas como modelo.

Me gusta ser blanca y poder contarle a alguien cómo es el lugar en el que estuve de vacaciones. Tener curvas, gorditos, el famoso "agarradero" y no ser un simple gancho de ropa me hace sentir orgullosa porque es el reflejo de mi estómago llenito y de un cuerpo que no tiene problemas alimenticios. Me gusta que me vean por lo que soy en el alma y lo que tengo en el cerebro y que las conversaciones vayan desde las cosas más triviales hasta las más trascendentes…
Así no cumpla con los estereotipos que la sociedad ahora impone, me gusta cómo me veo en el espejo y esa seguridad, al final, es mejor para cualquier cosa que me proponga!
Te sigo contando?

Una carta con respuesta

Ayer me preguntaste que cómo estaba mi vida. Que qué había pasado de nuevo y por salir del paso te dije que entre las clases y la casa, en mi vida no ha pasado nada fuera de lo normal. Te pareció extraño porque he dado señales de ciertos sucesos increíbles… pero no es así. Nada fuera de lo normal, nada excepto que estoy en un punto de abstracción que no he podido comprender.

Dejame que te explique bien ya que no lo quise hacer antes: Los minutos se van entre letras y palabras de otros. Leo, leo y leo esperando buscar algo que tal vez, me de respuestas a preguntas que ya no sé cuáles son… Han sido tantas en las últimas semanas!!! Algunas veces las encuentro y otras veces me topo con frasecitas que me alumbran el camino y que crean nuevos enigmas. Tengo exceso de información mal procesada, mal asimilada y no sé qué hacer con ella… pero tampoco me preocupa. Como cualquier cosa que está en el piso, no me estorba su presencia ni me afecta. Solo está. Las frases sólo están ahí, flotando en algún lugar de mi cerebro y no me afectan.

Soy una recolección de frases, una recolección de cosas que llamo "brillantes" en el momento en que las descubro; una recolección de datos intrascendentes que muchos verían como basura mental y que a mí no me afectan. Eso ya te lo dije, cierto?
El caso es que parezco salida de un cuadro de Kandinsky, pero sólo por el abstraccionismo en el que siento que me he convertido. O puedo haber salido de un poema Dadaísta. En todo caso, siento que he salido de la creación de otro y sin embargo no lo creo. Es sólo una manera de describir el estado en el que estoy y porque vos me lo pediste.
Sería posible clasificar a las personas según las características de ciertos movimientos artísticos? Desde hace un tiempo para acá he llegado a pensar que el impresionismo, el cubismo, el realismo, el surrealismo y todos esos "ismos" pueden describir las personalidades de la gente. Y si no lo hacen creo que al menos me harían reír un ratico…
Hace algunos días mencioné al hombre Kandinsky y esto me generó esa pregunta y la curiosidad de saber si yo sería capaz de clasificar así a las personas. Pero estoy en desacuerdo con la clasificación porque siempre hemos sido víctimas de ella… Cuando me tusé, cuando me tatué, cuando me vestí de cierta forma, en fin!!! No me gusta, pero me parece interesante porque podría ser otra forma de descifrarme a mí, que sabes, al final, es lo único que me ha interesado en todos estos años. Descifrarme y entenderme.

De él? Que querés que te diga? Está y no está! Él es como la cosa del piso, como las frasecitas brillantes que me encuentro por ahí… Que cómo estoy? No le quiero echar mucha cabeza. Te conté que me cansé de pensar? Pero ahora que lo mencionas, no sé cómo sentirme en relación a esas presencias ausentes… A ratos me molestan, después no me afectan… Son presencias invisibles, abstractas como los Kandinsky y molestas como las fotografías de Witkin… En todo caso he llegado a la conclusión de que si no piensas tanto en ellas, dejan de ser presencias y se convierten en ausencias a las que más adelante se las comerá el olvido. Y a todas estas considero que en un principio, no debería dárseles tanta relevancia porque, en últimas, no son más que una pérdida de tiempo. Creo que aparte de pensar, me cansé también de intentar descifrar y entender… Los signos de pregunta, que eran de admiración a la vez, se han vuelto puntos suspensivos… y con el tiempo éstos se convertirán en un punto final. Como la vida!

Te conté que me encontré el otro día hablando sola? Tengo conversaciones conmigo misma hasta el punto de pensar que me he vuelto loca. Pero me encanta porque yo soy quien tiene las respuestas a mis preguntas… aunque a ratos piense que lo que me hace falta es un amigo… Que tanto encierro no es bueno, que al fin y al cabo somos seres sociales que necesitamos interactuar con el resto de la humanidad… Que tal vez tanta pensadera se deba, precisamente, al encierro al que me estoy "sometiendo". Pero no me provoca la calle, bien claro que lo he dejado!
Creo que todo eso se debe a que me encontré en una nueva burbuja y me siento cómoda en ella. Una burbuja en la que sólo quepo yo con mis pensamientos, mis interrogantes, mis manías, mis rutinas… Salí de una para meterme en otra, que es la antítesis de lo que hace poco era mi vida. Pero la idea es no vivir en burbujas, cierto?

Por otra parte mi casa, que siempre ha sido una especie de bodega familiar, llegó a su punto máximo. De las 27 cajas que llegaron en el camión de trasteos, por lo menos tres cuartas partes se quedaron aquí. Estoy empezando a desconocer el lugar que habito y los cuadros de Domingo me hacen creer a ratos que estoy en Bogotá, en la casa de mi abuela! No me gusta saber que estamos viviendo en un lugar donde cohabitan tantas energías pasadas y actuales. Un lugar que en el que se encierra tanta historia. Siento que estoy viviendo en un museo familiar y que me contamino de los restos de energía que los objetos están transmitiendo con su estancia aquí. A ratos quiero salir corriendo porque mientras yo trato de evolucionar, mi madre parece querer estancar el tiempo o volver al pasado y peor aún, meternos en él. Me siento incómoda.

En general voy bien; viviendo entre los documentos que cuestionan la fotografía como arte, las clases donde trato de ver el mundo en blanco, negro y grises, entre una atmósfera sonorizada por Placebo y Nine Inch Nails, entre las caras largas y aburridas de los usuarios del Metro y los días en que casi no me da por fumar… Estoy viviendo.

Por ahora eso es todo lo que tengo para contarte porque la vida sigue sucediendo. Como te dije, me cansé de pensar, así que el ahora es lo primordial… El futuro, sabés, es demasiado incierto como para gastarle neuronas.

Sé que no tenemos tiempo para vernos, aunque eso lo considere una excusa de mi parte porque en realidad, no quiero verte.
Te sigo contando?

16 de febrero de 2011

Escuchame!

No puedes evitar lo inevitable… ni puedes 


cambiar el sueño de quien está soñando!



Necesito que me ayudes a despegar los pies del


 suelo por un instante, para poder llegar a la otra


 mitad de mi tierra!
Te sigo contando?

15 de febrero de 2011

La muerte es un punto… final y seguido!

La vida es una línea recta que se entrecruza, enlaza, se anuda con otras tantas líneas rectas que, para ese punto, dejan de serlo y finalmente acaba con un punto al que no le siguió otro punto y otro punto y otro punto… Te sigo contando?
Esto me lo encontré en mis archivos. Lo rescaté, no sé porqué, pero aquí está!

"No necesito de templos ni de oraciones para tener los poros de mi piel queriendo alcanzar el cielo. Con una caricia atravieso la contaminación mental y con un beso desecho los pensamientos.
Me estremezco, me alzo unos centímetros sin saber lo que busco pero tomando lo que encuentro. Cabello, piel, cuerpo…

Tomé entre mis manos las letras desgastadas y las estallé contra los muros. Ahora sus pedazos vuelan invisibles sobre el espacio con deseos de fusionarse para formar nuevas palabras… 


Mi mente reproduce un espectro de millones de colores y vuelvo a mí… Entonces, los bellitos de mi espalda se empinan para terminar en un espasmo y detono contra un hálito que se va ahogando entre el sudor y las palpitaciones aceleradas del corazón.

Después todo es más simple, más tranquilo.
Mi cuerpo ha vuelto a tierra."
Te sigo contando?

14 de febrero de 2011

...

Aléjese. Haga lo posible por mantenerse a raya!
No piense, no haga! Solo déjese llevar! Deslícese por el canal acuoso que lo lleva hasta el placer. Suba, baje! Métase en la cabeza los sentidos y aprehenda el olor que emana el sexo cuando está feliz.

Olvídese del mundo, haga de cuenta que nada más existe. Piérdase. Haga lo posible por no pronunciar palabra y siga… hasta que el cansancio debilite su mente y acabe con la fuerza de sus músculos. O como dicen por ahí, hasta que vea estrellas!

No permanezca inmóvil ante el efecto de las palabras… Suéltese! Permítase entrar y luego salir… despacio… lento.. suave…

Después, despídase. No mire para atrás y siga con su vida!
No deje que nada lo detenga!
Te sigo contando?

11 de febrero de 2011

Un fragmento de La senda del perdedor por Charles Bukowski

Me lo encontré en internet… me encantó y ahora me quiero leer el libro. Uno más para la lista!
Enjoy!

"Podía ver el camino que se abría frente a mí. Yo era pobre e iba a continuar siéndolo. Pero tampoco deseaba especialmente tener dinero. No sabía qué es lo que quería. Sí, lo sabía. Deseaba algún lugar donde esconderme, algún sitio donde no tuviera que hacer nada. El pensamiento de llegar a ser alguien no sólo no me atraía sino que me enfermaba. Pensar en ser un abogado, concejal, ingeniero, cualquier cosa ipor el estilo, me parecía imposible. O casarme, tener hijos, enjaularme en la estrucutra familiar. Ir a algún sitio para trabajar todos los días y después volver.
Era imposible. Hacer cosas normales como ir a comidas campestres, fiestas de Navidad, el 4 de Julio, el Día del Trabajo, el Día de la Madre... ¿acaso los hombres nacían para soportar esas cosas y luego morir? Prefería ser un lavaplatos, volver a mi pequeña habitación y emborracharme hasta dormirme.

Mi padre tenía un plan maestro. Me dijo:
- Hijo mío, cada hombre debería de comprar una casa en su vida. Cuando muera, su hijo heredaría esa casa. Más adelante ese hijo compra su propia casa y luego muere. Entonces su hijo hereda dos casas. Ese otro hijo pronto adquiere la suya propia y entonces ya tiene tres casas...
La estructura familiar. O cómo vencer a la adversidad a través de la familia. Él creía en eso. Coge la familia, mézclala con Dios y la Nación, añade diez horas de trabajo diario, y tienes todo lo que necesitas.
Observé a mi padre, sus manos, su rostro, sus cejas, y supe que ese hombre no tenía nada que ver conmigo. Era un extraño. Mi madre no existía. Yo era un maldito. Mirando a mi padre no vi nada más que una insipidez indecente. Peor aún, él tenía mayor miedo a fracasar que el resto de la gente. Siglos de sangre campesina y de educación campesina. Las características sanguíneas de los Chinaski se habían debilitado por unos cuantos siervos de la gleba que empeñaron sus vidas en pequeños logros fraccionarios e ilusorios. No hubo ningún hombre en el arbol genealógico que dijera: "¡No quiero una casa, quiero mil casas y las quiero ahora mismo!"
Mi padre me había enviado a ese instituto para ricos deseando que se me pegara el aire de los dirigentes mientras observaba a los muchachos ricachones haciendo chirriar sus cupés color crema y acompañando a chicas de trajes brillantes. Sin embargo, aprendí que los pobres normalmente permanecen en la pobreza. Que los jóvenes ricos husmean el hedor de los pobres y aprenden a encontrarlo divertido. Tienen que reírse, porque de lo contrario sería demasiado aterrador. Han aprendido eso a lo largo de los siglos. Nunca perdonaré a las chicas por meterse en esos cupés color crema con los rientes muchachos. No podían evitarlo, por supuesto, pero siempre pensabas que tal vez... Pero no. No había tal vez. El bienestar económico significaba victoria, y la victoria era la única realidad.
¿Qué mujer elige vivir con un lavaplatos?"
Te sigo contando?

9 de febrero de 2011

En el centro...

Siempre me han llamado la atención los "agachaderos" del centro. A simple vista son identificables: es una puerta de cualquier local donde cuelgan morrales y en la entrada siempre, en todos, hay decenas de alcancías en forma de marranitos. Los hay de barro, de plástico, verdes, naranjados y amarillos; grandes para ahorrar por cinco años o pequeños para ahorrar lo de un mes…
Los morrales no sobrepasan los 30 centímetros de alto y usualmente tienen estampados de Hello Kitty o Pucca.

Seguramente pondrán las alcancías y los morrales de primero porque es por lo que más deben preguntar… Pero habrá una razón de más? Será algún tipo de agüero capitalista para que el negocio prospere?

La anécdota del día: Una noche, de camino a mi casa, paré en un "agachadero" que estaba ubicado casi llegando a los bajos de la estación San Antonio. Necesitaba comprar unos CDs y entré preguntándole a un señor muy particular si tenían. El tipo me responde: "CDs para documentos o para fotos?"
Te sigo contando?

8 de febrero de 2011

Qué mata al gato?

The cat in the tree by StuffedKittie.
Debo, simplemente, existir pero sin dejar de cuestionar para poder hallar la razón de ser y estar. A sabiendas de que los cuestionamientos (nacidos desde la curiosidad) nos vuelven esclavos de las respuestas inmediatas y que además, coartan/privan la libertad que se necesita para la sola existencia, me pregunto por la manera de transformar el signo interrogativo por uno de admiración.

Sé que debo desligar las palabras de la literalidad y el tiempo del calendario. Sé que necesito desprender la cabeza de la cabeza y la razón del sentimiento… Dejar todo fluir, viviendo en el ahora y asumiendo la existencia del pasado como experiencia.

Pero permitir que el gato viva con sus curiosidades, asimilando que el tiempo eventualmente traerá las respuestas, tal vez a manera de silencios o a manera de ausencias, lo que crea son más interrogantes, más hambre de contestación y un poquito de impaciencia…
Y cabría la posibilidad de que el animal llegue, por actos equivocados y a causa de esa infinita espera, a la copa más alta de un árbol de preguntas sin luego saber cómo bajarse.

Entonces me pregunto: Cómo mostrarle al gato el camino para bajar del árbol sin coartarle la libertad de ser él mismo?
Te sigo contando?

7 de febrero de 2011

Estimado amigo con carro!

Como se habrá dado cuenta, la temporada de invierno ha vuelto y los días de lluvia ahora serán parte de nuestras vidas. Al igual que usted, salir en un día como el de hoy me genera una sensación de pereza. Créame que me hubiera gustado quedarme en la casa, arropada con mi cobija, mirando televisión o leyendo. Pero ambos sabemos que es lunes, que tenemos que desplazarnos por la ciudad para llegar a tiempo, bien sea a nuestro lugar de trabajo o de estudio y que quedarnos en la casa no es una posibilidad (a menos que usted trabaje en la empresa de su familia o que le importen cero sus clases).

No crea que yo salgo a caminar por ahí en un día de lluvia porque me encante. Si lo hago es porque me toca y créame que en esta ciudad, es toda una aventura.

En primer lugar nos toca aguantarnos el aire pesado de los buses porque nadie quiere abrir una ventana aunque sea para refrescar el ambiente. Tenemos que ir apretados unos con otros, desempañando ventanas, soportando el olor del perfume de la señora del frente que se gastó todo el frasco en la mañana. Aparte de eso, tenemos que andar siempre con el paraguas en la mano: abriéndolo, cerrándolo, escurriéndolo, mojándonos cuando lo escurrimos. En tercer lugar, corremos el riesgo de perder un ojo por la señora que va con un paraguas y que se cree única en el mundo con él. Después hay que luchar en los andenes (sobretodo los del centro) con aquellos que hacen visita o que caminan más lento que una tortuga. Muchas veces, toca salirse y arriesgarse a recibir en la cara un par de gotas que provienen de las carpas de las cafeterías y chuzos de frutas.
Y por último -y aquí es donde usted interviene- hay que tener cuidado de no hacerse a menos de 1 metro de cualquier charco porque personajes como usted pasan campantes en sus carros, secos, ilesos y no se percatan de que hay peatones y nos mojan.

Por favor señor conductor, me alegra de corazón que usted posea un carro, que no se moje, que sus distancias se vean acortadas por la velocidad que le proporciona el automóvil, pero por favor entienda que no todos tenemos esa capacidad monetaria para adquirir uno y que a nosotros nos toca movilizarnos por medios de transporte público o con nuestros pies.
Considere… Usted alguna vez fue como yo: un peatón que lo único que quiere es llegar a su destino.

Cuando pase por un charco, trate de hacerlo suavecito, despacio y fijándose si está perjudicando a alguien que de pronto esté llendo a una reunión de trabajo. Piense que al igual que usted, esa persona gastó tiempo para escoger la pinta, para arreglarse y verse bien; que después de sobrevivir a toda esa aventura desde que sale de su casa, lo último que quiere -como usted- es estar mojado por el resto del día.
Te sigo contando?