Estoy cansada del centro y de su caos, de la gente que no sabe caminar por las aceras, de los semáforos peatonales que ninguna persona con carro respeta, de estar mirando para atrás y caminando rapidito porque el riesgo a ser atracada cada vez aumenta; estoy cansada de que el metro pare en cada estación y de las mamás que no son capaces de callar a los bebés que no hacen sino gritarme en el oído, estoy cansada de que sólo funcionen dos ventallinas de las cuatro que tienen en las estaciones del metro y que las filas sean cada vez más largas a la hora pico, de las personas afanadas que bloquean la salida del vagón para poder coger un asiento porque la "cultura" metro no permite utilizar el piso como asiento. Estoy cansada de que se queden mirando mi tatuaje como si fuera algo nunca antes visto por la sociedad y que ni siquiera hagan el esfuerzo de disimular su asombro. Estoy cansada de los buses integrados que aún no tienen el aparato para leer las tarjetas cívicas y de los 50 pesos de más que ahora vale el pasaje. De que los conductores de bus crean que es bueno meter a más personas que el número de asientos y que frenen tan abruptamente justo cuando uno se está parando para alcanzar el timbre y poder bajarse….