Soy una risa estrepitosa y una sonrisa sin orillas, una a la que la luna advierte y una a la que atropella la brisa. Soy impetuosos episodios, lamentos desorbitados, recuerdos borrosos y la que soltando tempestades se va despacio. Soy unas botas negras y un cabello recogido, la detractora del tiempo y la de los minutos perdidos. Soy una imagen sobreexpuesta, unos pasos acelerados, soy un cigarrillo a medias y un tinto recargado. Soy una guitarra empolvada y un sueño amanecido; soy un paraguas húmedo y algunos hechos buscando el equilibrio. Soy un pedazo de muerto y un remate de vida, la que enviuda sentimientos y la que recicla poesía. Soy disparate de una noche y cordura extinta, la de desmandadas emociones, atravesadas reflexiones y la de intenciones malignas. Soy canción muda, insulto omitido, la que ausente está presente y exhibida no se mira. Soy un fragmento de escrito, una porción de lo digo, soy punto final y también puntos suspendidos.