Esto me lo encontré en mis archivos. Lo rescaté, no sé porqué, pero aquí está!
"No necesito de templos ni de oraciones para tener los poros de mi piel queriendo alcanzar el cielo. Con una caricia atravieso la contaminación mental y con un beso desecho los pensamientos.
Me estremezco, me alzo unos centímetros sin saber lo que busco pero tomando lo que encuentro. Cabello, piel, cuerpo…
Tomé entre mis manos las letras desgastadas y las estallé contra los muros. Ahora sus pedazos vuelan invisibles sobre el espacio con deseos de fusionarse para formar nuevas palabras…
Mi mente reproduce un espectro de millones de colores y vuelvo a mí… Entonces, los bellitos de mi espalda se empinan para terminar en un espasmo y detono contra un hálito que se va ahogando entre el sudor y las palpitaciones aceleradas del corazón.
Después todo es más simple, más tranquilo.
Mi cuerpo ha vuelto a tierra."